<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091</id><updated>2011-07-07T20:57:29.974-04:00</updated><title type='text'>Hola, este pseudónimo es un anagrama de mi apellido.</title><subtitle type='html'>Nunca aprendí a escribir diálogos entre mis personajes, principalmente porque no podría imaginar a dos personas manteniendo conversaciones sin caer en los clichés de las frases armadas para facilitar el continuo flujo de ideas descabelladas sobre la divina providencia y otros bálsamos mundanos.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>26</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-2822996854449797848</id><published>2009-02-03T00:02:00.002-03:00</published><updated>2009-02-03T00:13:51.163-03:00</updated><title type='text'>El club de los miserables</title><content type='html'>Sofía era una princesa cuando cumplió cinco años, apegada a las piernas de su padre ebrio pero de espíritu cariñoso. Por eso no entendía cómo terminó apostando la suerte de sus dos pequeños hijos en una máquina de la fortuna incierta. Cada noche llegaban como moscas a la carne en descomposición, que para estos efectos sirve de comparación exagerada ante sus vidas venidas a menos. Para ser honestos, no vivían tan mal.&lt;br /&gt;Había un tipo, en esa casa nauseabunda, pero un día se cansó de golpear a los tres inquilinos que mencionaba como "su familia", y partió raudo a comprar cigarrillos. Jamás volvió y nadie preguntó por él.&lt;br /&gt;La mujer estaba arrodillada. Sólo había limpiado narices y zurcido pantalones rajados durante su tragedia hogareña, y ahora no sabía cómo dar agua a esos dos mocosos que la vida le obligó a cargar.&lt;br /&gt;Cuando todos se cansaron de darle limosnas, esta tipa ideo un plan. Bastante perverso, pero efectivo. Damián, el mayor, traería monedas desde la rotonda. Nadie preguntaría cómo las consiguió.&lt;br /&gt;Flor las contaría, porque esta mujer nunca aprendió nada que no fuera callar y bajar el moño. Y cuando recolectarán mil pesos, el club de los miserables partiría a jugar a las máquinas. Quién sabe si terminan comiendo pan calentito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-2822996854449797848?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/2822996854449797848/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=2822996854449797848&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/2822996854449797848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/2822996854449797848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2009/02/el-club-de-los-miserables.html' title='El club de los miserables'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-7200177046594123128</id><published>2009-01-22T22:24:00.005-03:00</published><updated>2009-09-27T20:54:55.534-04:00</updated><title type='text'>Me atacó un colibrí</title><content type='html'>Claro que fue mientras dormitaba sobre la calurosa noche santiguina. No hablamos de descansar. Ni de experimentar un sueño reparador ni de pasar de largo hasta la mañana siguiente, ni de tener a la mujer que amo a mi lado, acompañándome. Nada de eso.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://gadolin.blogspot.com"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 350px; height: 263px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_QzbMm2dcSdY/SXkiqDHPEMI/AAAAAAAAAGA/annH5aR-Fv4/s400/colibri.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294300942736232642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Las noches en Santiago de Chile son un pestañeo cansado, en las que no se escapan las ideas recurrentes del día anterior y el rocío tonificador no moja mis ojos legañosos. Así es pasar una temporada en el infierno húmedo de la capital, este maldito lugar armado a pedazos y robado a otros que dicen ser los dueños de la tierra. Maldigo a todos.&lt;br /&gt;Disculpen la divagación. Olvidé que me atacó un colibrí. Me persiguió desde que llegué a ese pueblo olvidado por el paso civilizador llamado Quilpué, ubicado en el corazón vacuno de la llamada Región de Valparaíso.&lt;br /&gt;Era una bandada de colibríes, que succionaban como vampiros benignos el néctar asqueroso de una gran casona cercana a las paredes de madera que estructuraban el hogar donde habité por varios años.&lt;br /&gt;Al pasar bajo las grandes flores con grandes espinas asesinas, los colibríes viajaban de aquí hasta allá, por este lugar y por todos los otros, emitiendo pequeños ruidos, como sinuosas agujas clavadas en mi cabeza eternamente somnolienta.&lt;br /&gt;Y a pesar de los esfuerzos por avanzar lo más rápido posible y evitar ese espectáculo de vida ajena, un colibrí rojo me siguió. A pesar de que intenté quitarlo a manotazos, a veces con mi bolso lleno de comida maloliente, no logré evitar que persiguiera mi sombra. Con mucho éxito.&lt;br /&gt;¿Cómo explicar en la estación de metro que ese pájaro no me pertenecía y que me seguía porque se trastornó en algún instante justo mientras pasaba bajo su nido y lugar de apareamiento?&lt;br /&gt;Los capitalinos no entienden de animales, porque en sus ciegas filas y molestias no ven más que acero y asfalto embutido en cientos y cientos de kilómetros cuadrados, hacia el norte y el sur, el oeste y el este.&lt;br /&gt;De esa manera, no tiene sentido contarles que el colibrí se confundió. Confieso que sentí compasión por el ave. Así que recolecté los pelos que cada día desecho en la ducha y le tejí un nido bastante bonito, ideal para hogar de soltero. Luego, tomé una botella de champaña y la abrí. Tras el ruido de celebración, dispuse tres gotitas diarias del brebaje sobre la única rosa que logró derrotar a los pulgones que infectan el rosal del antejardín. De esa manera, colibrí tuvo un pasar feliz. Aunque a veces se perdía, especialmente cuando tomaba las tres gotas sin comer semillas antes. Cosas de la vida.&lt;br /&gt;Pero hoy me atacó un colibrí. Y no era el compañero que terminé aceptando a la fuerza. Era su madre. Quizás pensó que robé a su hija. ¿Dije que era un colibrí hembra? Que alguien me explique la diferencia, por favor. A veces me vuelvo capitalino y no distingo de animales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-7200177046594123128?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/7200177046594123128/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=7200177046594123128&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/7200177046594123128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/7200177046594123128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2009/01/me-atac-un-colibr.html' title='Me atacó un colibrí'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_QzbMm2dcSdY/SXkiqDHPEMI/AAAAAAAAAGA/annH5aR-Fv4/s72-c/colibri.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-8438826481906212535</id><published>2007-11-23T00:16:00.001-03:00</published><updated>2007-11-23T01:12:58.666-03:00</updated><title type='text'>La jaula de madera</title><content type='html'>La caminata le hizo imaginar que era el protagonista de una ilíada renovada y los cantos y el mar agitado y los pavos de oro alrededor de su inconsistente existencia maniquea lo detuvieron, justo cuando el enorme eucaliptus hacía crujir sus malformados brazos y el olor de sus hojas aliviaba la tos del viejo alienado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La miserable reliquia, bajo el peso de un gigante arbóreo, soñaba recoger las cenizas que alguna vez arrojó al mar y quitarles el agua y la sal, mientras un transeúnte pasaba a su lado y le aportaba una generosa cuota de polvo en los ojos. La escena era cruel, sin dudas, pero el viejo decidió abstraerse y ensoñar otra vez, siguiendo una visión homérica, omitiendo el alarido de las sirenas y atrayendo a los insectos damnificados tras la caída del antiguo árbol. La decisión estaba tomada. Los últimos momentos de su vida serían los de un héroe mitológico, ahogado en el vino de los vencedores. Las ramas formaban una corona. De laureles. Y aunque este león me ha tirado al suelo, me levantaré otra vez. Y se desvaneció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, abrir los ojos y verse atrapado bajo la madera fue la primera escala en su viaje hacia la desesperación. No entender por qué el eucaliptus había traicionado la confianza que le entregó hace ya tantos años. "Plantar es morir", maldecía. "¿Cómo hice para terminar aquí?", se preguntaba. Y, todos sabemos, sus respuestas no tendrían sentido. En trece minutos estarán sepultadas en lo que quedaba de su memoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-8438826481906212535?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/8438826481906212535/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=8438826481906212535&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/8438826481906212535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/8438826481906212535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2007/11/la-jaula-de-madera.html' title='La jaula de madera'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-8068016164682154346</id><published>2007-11-07T11:00:00.000-03:00</published><updated>2007-11-07T11:36:13.519-03:00</updated><title type='text'>más que dos siluetas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_QzbMm2dcSdY/RzHKC-0rM4I/AAAAAAAAABE/B5YFa2Vxn2U/s1600-h/perfil.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_QzbMm2dcSdY/RzHKC-0rM4I/AAAAAAAAABE/B5YFa2Vxn2U/s400/perfil.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130103603124188034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sólo traje el perfume acaramelado tras dejar el aeroplano que me regresó a la inmensa lejanía, sin más que un paracaídas medio roto y una sensación indefinida entre la nostalgia y la ansiedad por volver a ver las ciudades a tu lado. Nuestro recorrido, tortuoso en algunos senderos,  aparentó llegar a un lugar sin salida, pero seguimos empujando las mareas hacia el interior y, hoy, henos envueltos en constantes brisas, como si el amor fuera un intrincado laberinto, del cual no pretendemos escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Recuerdas esa foto? Mientras los gélidos vendavales intentaban apagar tu esperanza, vivía un verano oscurecido por no tenerte cerca. Finalmente, somos más que dos siluetas bajo la indefinida eclosión de vida, un aparato construído por dos seres amándose. Eso somos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-8068016164682154346?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/8068016164682154346/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=8068016164682154346&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/8068016164682154346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/8068016164682154346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2007/11/ms-que-dos-siluetas.html' title='más que dos siluetas'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_QzbMm2dcSdY/RzHKC-0rM4I/AAAAAAAAABE/B5YFa2Vxn2U/s72-c/perfil.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-4579147226657251821</id><published>2007-11-06T22:37:00.000-03:00</published><updated>2007-11-06T23:17:52.292-03:00</updated><title type='text'>La caravana mortuoria</title><content type='html'>La manada recorrió cada uno de los callejones de Valparaíso en busca de seres vivientes o cadáveres para devorar. Las estrechas sombras perseguían como espectros a la jauría de perros salvajes. Sus aullidos chocaban con la vida, dirigiendo la caravana mortuoria a través de un recorrido de sangre y ansiedad. Perseguían incesantemente. La cacería había comenzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recomendaron no salir de las casas, considerando las trece muertes de la última noche. Ni siquiera los policías se atrevían a vigilar más allá de lo que la luz de sus cuarteles permitía ver y era preferible morir de un paro cardiaco esperando a los médicos, que intentar llegar a los hospitales. Y los incendios ardían se negaban a dejar de existir, dando forma a una hoguera colectiva divisable desde los pueblos vecinos. Los fulgores, por aquí y por allá, eran una señal inequívoca de la hecatombe, pero quien intentaba prestar ayuda terminaba en el mismo lugar que la mayoría de mis conciudadanos desaparecidos. En el vientre de alguna fiera rabiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la jauría parecía satisfecha, era posible ver restos humanos calcinados por el fuego o mutilados por los dientes. La atrocidad nocturna es asesinar por placer. Pero mis conciudadanos guardaban silencio, miraban el suelo y caminaban chocando entre si. Nadie le ponía adjetivos a la matanza, mas todos sabían lo que ocurría al anochecer. La caravana devoró a indigentes y prostitutas al comienzo, dejando charcos de sangre y huesos roídos por doquier. Todos supimos de la invasión invisible, que avanzaba cuando el sol recogía sus rayos.  Todos divisamos las hordas sádicas aproximándose a nuestros hogares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los colmillos penetrando la carne tibia de un niño curioso antes de la medianoche y su madre abriendo la puerta para intentar liberarlo de esas fauces ansiosas de muerte y luego el jadeo de hocicos sedientos de asesinato y luego somos escapistas mientras observamos despavoridos como olfatean la sangre hasta que descubren en mi lecho mortuorio y el primer maníaco tira de mi pierna y así se unen los demás y jalan del resto de mis extremidades.  Con velocidad sanguinaria se acercan a mi cuello y respiro agitado como los criminales antes de ingresar al patíbulo de la conciencia y más pronto que tarde rompen mis huesos y crujen al mismo tiempo que los escopetazos desparraman sus cabezas y las hachas despedazan sus cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ha vuelto nuestro Negro", balbuceo, sosteniendo las orejas de mi antigua mascota. Mi hija llora bajo el umbral de la puerta: "Sí, nuestra mascota ha regresado".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-4579147226657251821?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/4579147226657251821/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=4579147226657251821&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/4579147226657251821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/4579147226657251821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2007/11/la-caravana-mortuoria.html' title='La caravana mortuoria'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-8621054477191812808</id><published>2007-10-28T22:46:00.000-03:00</published><updated>2007-11-06T23:46:14.658-03:00</updated><title type='text'>estos son los planos del ataúd de lápices</title><content type='html'>El momento es inapropiado para este tipo de lujos. Escribir con un lápiz de pasta azul, sobre un bloc de notas de papel real es, hoy, una experiencia casi arcaica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo sueño y mi cabeza intenta romper  las formas tradicionales del cráneo humano, esforzándose al unísono con un virus que ensancha mis amigdalas al punto de impedir el habitual flujo de aire, alimentos o líquidos. Sólo permite el paso de palabras temerosas, que se aprestan a liberar el camino obstruído y así dejarlo a su total disposión. Corren hacia mi garganta como pequeñas balas vampirezcas, quedándose en el espacio entre mi lengua y las cuerdas vocales. Las escupo, las maldigo y pienso en lo aliviante que resultaría una limonada tibia en vez de estos garabatos de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras desgarran la piel interna, al poner cada letra, una luego de otra, concatenando frases y párrafos malignos, que bailan ocultos gracias a la oscuridad del lenguaje. Las palabras se reúnen y construyen olores y figuras. Escenarios imaginarios, tal vez bañados en nostalgia. Supongo que no les gusta habitar la cloaca oral. Cualquiera preferiría el aire, ese desatado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-8621054477191812808?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/8621054477191812808/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=8621054477191812808&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/8621054477191812808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/8621054477191812808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2007/10/estos-son-los-planos-del-atad-de-lpices.html' title='estos son los planos del ataúd de lápices'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-11410774476434891</id><published>2007-10-22T23:55:00.000-03:00</published><updated>2007-10-28T21:58:39.820-03:00</updated><title type='text'>Autómatas y palas</title><content type='html'>El recoveco que los cobija es pequeño, pero si es necesario mayor espacio no dudarían en cavar más profundo. Los militares no perdieron tiempo separándo sus cuerpos, amarrándolos. Embutiéndolos como las cecinas de la carnicería. Todo fue planificado con antelación. La niebla de la mañana impide saber cuántos cadáveres se hunden bajo el fango subterráneo, apilados uno sobre el otro, hasta que finalmente la cal unta la piel desgarrada y demolida. Más temprano que tarde calará los huesos corroídos y surtirán efecto los maleficios de los caídos. A la tierra los héroes, a la mierda los villanos. La marea del alba impide escuchar a los soldados sonreír, como un espectáculo macabro en la quebrada de la vida. Sigo escuchando la maldita orden, aún peor que sentir el barro entrando en mi nariz. Vuelve a mí. ¡Máten a todos los traidores!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-11410774476434891?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/11410774476434891/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=11410774476434891&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/11410774476434891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/11410774476434891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2007/10/autmatas-y-palas.html' title='Autómatas y palas'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-4047850975499146300</id><published>2007-10-20T21:36:00.001-03:00</published><updated>2007-10-20T21:37:21.522-03:00</updated><title type='text'>revivir</title><content type='html'>este blog había tomado el tren de medianoche hacia ciudad lápida, pero decidí cancelar el viaje.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-4047850975499146300?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/4047850975499146300/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=4047850975499146300&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/4047850975499146300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/4047850975499146300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2007/10/revivir.html' title='revivir'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-114895822560753343</id><published>2006-05-29T22:38:00.000-04:00</published><updated>2007-10-20T21:09:02.666-03:00</updated><title type='text'>Obra de acero</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No me importa el clima,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(pequeños  remolinos por doquier)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tampoco espero lluvia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(llena de sal estabas).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;                                                    Cancion de marea en mi corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cabina del pequeño taxi estaba llena de nosotros. Parecían olvidados esos días de sol  arremolinado con ligeras ventiscas gélidas. Ahora corríamos mirando el norte. Esperábamos alejarnos de esas calles siniestras. Pero lo hacíamos desde esos huesos asfaltados, cómo si en algún momento dejaran de traernos a la memoria los centelleantes reflejos del metal incrustado en el cuello de ese señor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego del frenesí sanguinario, buscamos una escapatoria. El suelo congelado, el hielo estaba inundado de sangre caliente. Vapores nauseabundos penetraban nuestras narices. Olores desconocidos para nosotros. Arrancamos profundamente. Partí hacia mis días soleados. La mochila en la espalda, adolorida pero resistente. En esos momentos debí dormir. Dejarme ir. Arrojarme a la silenciosa cúpula celeste. Todo para no ver el acontecimiento que, horas después, teñiría de rojo aquel pequeño pueblo sureño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;ASESINADO MUERE DON BALDOMERO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Asalto a plena luz del día (con un móvil sombrío y misterioso)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Nuestra agitación era evidente. No podíamos hacer más que jadear. Como hienas luego de la cacería. Como asesinos por circunstancias desfavorables. Estábamos ahí, sobre un pequeño taxi, dispuestos a correr y no mirar hacia atrás. Pero cada segundo parecía estático. No movíamos la cabeza, ni las manos ni el corazón. Estamos consternados. Asesinar a este miserable mendigo no era la razón. Nuevamente, mis latidos no eran suficientemente coordinados. Asfixia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-114895822560753343?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/114895822560753343/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=114895822560753343&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/114895822560753343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/114895822560753343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2006/05/obra-de-acero-no-me-importa-el-clima.html' title='Obra de acero'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-114861480547275580</id><published>2006-05-25T23:30:00.000-04:00</published><updated>2007-10-20T21:09:25.850-03:00</updated><title type='text'>Obra tibia</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Acercar la esperanza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estrella al cielo&lt;br /&gt;contra el suelo,&lt;br /&gt;y colisionan los astros,&lt;br /&gt;mientras decido como encumbrar&lt;br /&gt;este pequeño volantín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las gotas gruesas&lt;br /&gt;desaparecen allá arriba,&lt;br /&gt;donde las nubes esfuman el temor,&lt;br /&gt;y sin querer, lo elevan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bóveda recóndita,&lt;br /&gt;ingnota,&lt;br /&gt;sólo imaginada,&lt;br /&gt;atrápalo, sin soltar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aférrate sin temor,&lt;br /&gt;al hilo incoloro,&lt;br /&gt;tal como las carreteras&lt;br /&gt;y las vías nos dirigen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volantín sin forma,&lt;br /&gt;estrella al cielo&lt;br /&gt;con mis sueños,&lt;br /&gt;y despedaza&lt;br /&gt;sus temores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-114861480547275580?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/114861480547275580/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=114861480547275580&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/114861480547275580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/114861480547275580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2006/05/obra-tibia-acercar-la-esperanza.html' title='Obra tibia'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113504515333241943</id><published>2005-12-19T23:19:00.000-03:00</published><updated>2005-12-19T23:19:13.370-03:00</updated><title type='text'>El recorrido</title><content type='html'>Si esas dos luciérnagas estuvieran apagadas en la enorme pradera en tinieblas, no sabría aconsejarte, querido compañero. Pero ya que la ocasión te resulta favorable, escúchame con atención.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Despierta sin mirar el rocío a tu alrededor. Apréstate a caminar en silencio, con la espalda encorvada y menciona que sin mis consejos no podrías avanzar más de doscientos metros. No tomes en cuenta el chasquido del látigo que te apresura, ni balbucees esos horribles gemidos, que no hacen más que estorbar en tu viaje sin retorno. Recuerda que sin mí, no eres más que un cadáver decadente, estrepitoso. Muerde y quema. Odia todo lo que me rechaza. Acaba con los que no quieren ponerse a mi disposición. Marca el sendero con tus huellas. Deja tus rastros. Pero no esos vestigios miserables, sino la historia amplificada tras años de sucias tretas y dominación.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;De ellos no será mi Reino. Sigue las luciérnagas, hijo mío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113504515333241943?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113504515333241943/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113504515333241943&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113504515333241943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113504515333241943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/12/el-recorrido.html' title='El recorrido'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113374119029449060</id><published>2005-12-04T21:06:00.000-03:00</published><updated>2005-12-04T21:06:30.403-03:00</updated><title type='text'>Pensé que gritaba desde ultratumba.</title><content type='html'>También creí que estaba amarrado a esas tierras, al frío letargo y al tiempo inconcluso. Agobiados los días, de tanto transcurrir vanos, de lograr que me revolviera en el mismo humo de todas las temporadas. Basta recordar las tardes de noche infinita, en las que solía recorrer sus calles cubiertas de nieve, en una espesura blanca de huellas por doquier, tanto de perros, como de caminantes. Calles sin gente, sin transeúntes deteniendo o interrumpiendo mis pasos, cómo aquel día en que la ventisca se arremolinaba por doquier, evitando que te alcance.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113374119029449060?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113374119029449060/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113374119029449060&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113374119029449060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113374119029449060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/12/pens-que-gritaba-desde-ultratumba.html' title='Pensé que gritaba desde ultratumba.'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113329667561742265</id><published>2005-11-29T17:37:00.000-03:00</published><updated>2005-11-29T22:20:23.986-03:00</updated><title type='text'>Al sur y al final</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/patagonia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/400/patagonia.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tenías las manos oscurecidas por el hollín. Había sido un trabajo arduo. Requirió de tres días para completar la tarea, lo que incluía pasar la soga a través del caño hediondo a cadáveres de árbol. O de árboles. Las desconocidas regiones del sur le habían mostrado el ruido del viento al cruzar las siluetas grises del enorme cementerio arbóreo. Recordó el frío de la nieve implacable. Rememoró la soledad del desierto blanco. Las sinuosas ventiscas, a veces asesinas. Otras despiadadas. Siempre como una infinidad de mariposas grises, en un baile gélido de nubes elevadas que jamás lograría divisarlas. Tenías las manos oscurecidas por el hollín. Había sido una noche siniestra. Recuperarse del esfuerzo requería una botella de aguardiente. Y un fúsil, en caso de que alguien llegara a revisar la estancia. Ni siquiera los perros olfateaban bajo la enorme capa de nieve. No lograbas ver más allá de tu crimen. Era como una ceguera colectiva, en donde los que conseguían despertar del letargo frío reconocerían al asesino. Tan pocos, que no valía la pena tener esperanzas. Nadie lo descubriría. Salvo el salvaje. El salvaje lo salvó. Quizás por fortuna, ya que en esa región no había salvajes, sino un sádico, pérfido y maniático mendigo. Quien obviamente, y para seguir con la historia, no tenía a quien mendigarle monedas. Salvo si pensara que los árboles dan monedas en esa región agreste, lo que, por cierto, no creía nuestro nuevo héroe. Lo agarró de la cintura justo cuando la soga tendía a estirarse, mientras los músculos de su cuello se contraían para luego pretender deshacerlo como una paja corta la cola de una lagartija. Cayeron. Fue el momento exacto en el que nuestro hombre. Tú. Que tenías las manos oscurecidas por el hollín, defendiste tu causa y disparaste tres veces. La primera, para agradecer a su salvador. Luego, para destrozar al hijo de puta que tenía la intención de salvarle &lt;em&gt;la vida. &lt;/em&gt;Y por último, para dejarme terminar este cuento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113329667561742265?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113329667561742265/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113329667561742265&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113329667561742265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113329667561742265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/11/al-sur-y-al-final.html' title='Al sur y al final'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113210217392863902</id><published>2005-11-15T21:49:00.000-03:00</published><updated>2005-11-30T20:02:02.390-03:00</updated><title type='text'>Nómades (otra vez)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/criquee.0.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/320/criquee.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; El movimiento fue tenue en el comienzo, para transformarse en lo que cualquiera conocería como un terremoto violento. Algo así como una deformación de mi rostro marcó lo que pasaría a convertirse en la señal definitiva de escape. Todos corrieron, dejándome con mi vaivén incesante. Esta vez no sólo de manos sino que de piernas o de cuerpo. Y justo en tan llamativa ocasión, perdido de todo lo que lograba divisar más allá del polvo hostigante y perverso, me rodeé de lamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grado cinco en la escala a la muerte, decían en una radio desenchufadamente parlante, con un locutor desencajadamente agradable, en un horario desentonadamente equivocado y con auditores, como yo, desesperadamente solitarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, las hendiduras en el suelo describían surcos de agua evaporada, donde los ríos de lluvia existieron durante algún tiempo, olvidado. Además de los árboles que botaban sus hojas y desarmaban las ramas que colmaban las tardes de calor sin compasión, o lo que es peor, sin ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se movía con golpes precisos, elegidos meticulosamente entre todos los que pudieron haber sido ejecutados para hacernos sentir minúsculos, volviéndonos nómades, en un retorno al origen que jamás había pensado realizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento fue tenue en el comienzo, para devolverme lo poco que había ganado al tomar asiento.&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113210217392863902?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113210217392863902/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113210217392863902&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113210217392863902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113210217392863902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/11/nmades-otra-vez.html' title='Nómades (otra vez)'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113201728576223689</id><published>2005-11-14T22:14:00.000-03:00</published><updated>2005-11-14T22:14:45.770-03:00</updated><title type='text'>El cuento de la jungla</title><content type='html'>Los días no han pasado en vano. Pretendo subirme sobre tus hombros y transformarme en parte de tu escenario cotidiano. Quizás espero demasiado de mis sueños. Pero qué más podía hacer, si estabas ahí, recorriendo los lugares que tanto había deseado conocer. O tal vez era una de tantas ocasiones en las que me ensimismaba de tanto pensar en la revuelta de volverme parte de nuestro escenario cotidiano. ¡Y ni siquiera aparezco ante tus ojos!&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Había dos cachorros de perro. Y uno de hombre. Los tres recorrieron durante un tiempo la extremadamente hostil jungla de la quinta de nuestro hogar. Pero en el camino, el negro saltó demasiado alto. O muy bajo. Mientras tanto, los otros dos cachorros lo buscaron incansablemente. Hasta que se agotaron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113201728576223689?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113201728576223689/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113201728576223689&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113201728576223689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113201728576223689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/11/el-cuento-de-la-jungla.html' title='El cuento de la jungla'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113157846425190976</id><published>2005-11-09T20:21:00.000-03:00</published><updated>2005-11-09T20:22:37.823-03:00</updated><title type='text'>La incógnita</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Otra vez somos dos,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; Blanco.&lt;br /&gt;Entregado a la suerte de ultratumba,&lt;br /&gt;ensimismado miraba como desaparecíamos.&lt;br /&gt;Porque yo estaba envuelto en desaires,&lt;br /&gt;atrapado en una madeja de hilos sinuosos&lt;br /&gt;que no me permitía aferrarte.&lt;br /&gt;¿Quién?&lt;br /&gt;Negro,&lt;br /&gt;los perros como tú,&lt;br /&gt;deberían cavar agujeros,&lt;br /&gt;tan profundos,&lt;br /&gt;rompiendo rocas subterráneas,&lt;br /&gt;y las raíces de esta pena.&lt;br /&gt;Blanco,&lt;br /&gt;no me muerdas esta vez,&lt;br /&gt;o si es un imperativo,&lt;br /&gt;muerde mi desgarro,&lt;br /&gt;porque en esta noche saldremos.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/doggies.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/320/doggies.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113157846425190976?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113157846425190976/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113157846425190976&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113157846425190976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113157846425190976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/11/la-incgnita.html' title='La incógnita'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113132448673839616</id><published>2005-11-06T21:48:00.000-03:00</published><updated>2005-11-06T21:51:26.360-03:00</updated><title type='text'>Capital... abajo.</title><content type='html'>Santiago, en cien palabras, era un suplicio para el vendedor de diarios, hasta que decidimos internarnos entre la muchedumbre, respirar su olor y sentir que mis conciudadanos me gustaban demasiado, tanto como para abrazarlos mientras pasaban a mi alrededor, aspirando sus hedores, reconociendo sus harapos, sin importar que se alejaran cuando me veían, transformándome en un depravado perseguidor de transeúntes, para luego tildarme de violador, asesino o pecador, a lo que el vendedor de diarios respondió: “Ese es su título. El cuento, lo que sigue”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/DSC06676.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/200/DSC06676.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113132448673839616?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113132448673839616/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113132448673839616&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113132448673839616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113132448673839616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/11/capital-abajo.html' title='Capital... abajo.'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113059830485442443</id><published>2005-10-29T12:05:00.000-03:00</published><updated>2005-10-29T12:05:47.983-03:00</updated><title type='text'>Tercera parte (tarde, lo sé)</title><content type='html'>Momentos antes de su aparición, nuestro héroe recogió su machete rojizo y lo contempló en silencio. A pesar de tenerlo todas las noches sobre el velador, jamás pensó que lo utilizaría para defenderse de las oleadas delictivas. Tampoco imaginó que sería tan pronto. Ni siquiera se dio cuenta de la dificultad que encontraría para blandirlo frente a un adversario. Era enorme. Un metro de largo y tres kilos eran demasiada carga para su enclenque cuerpecito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Quizás, olvidar los ejercicios le permitió sugerir al intelecto: era un ser pensante. Pero, a veces, examinar los acontecimientos es una tarea imposible. Cosa que nuestro hombre no esperaba. Y no estaba dispuesto a entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     La pequeña ladronzuela se encogió de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Olvidé algo en el baño.- Dijo, y desapareció del cuarto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113059830485442443?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113059830485442443/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113059830485442443&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113059830485442443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113059830485442443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/tercera-parte-tarde-lo-s_29.html' title='Tercera parte (tarde, lo sé)'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113044188291131439</id><published>2005-10-27T16:38:00.000-03:00</published><updated>2005-10-27T16:38:02.946-03:00</updated><title type='text'>Segunda parte</title><content type='html'>Unos cuantos minutos antes. El cuarto aparece desarmado. Los libros esparcidos, las sábanas revueltas y el televisor prendido, en ningún canal. Nuestro protagonista se pregunta:&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;- ¿Por qué yo?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Y la respuesta entra por la puerta entreabierta, haciendo crujir los tablones de madera del suelo. Ahí estaba la ladrona, cubierta de sangre y llena de cariño por quien, tiempo antes, había transformado el lugar en un cuarto de batalla. &lt;br/&gt;&lt;span style="font-family:Courier New;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113044188291131439?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113044188291131439/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113044188291131439&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113044188291131439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113044188291131439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/segunda-parte.html' title='Segunda parte'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113028105745432423</id><published>2005-10-25T19:57:00.000-03:00</published><updated>2005-10-25T19:57:37.460-03:00</updated><title type='text'>(Interludio)</title><content type='html'>¡Y que me importa ceder el asiento! Si finalmente todos llegaremos al mismo destino…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113028105745432423?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113028105745432423/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113028105745432423&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113028105745432423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113028105745432423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/interludio.html' title='(Interludio)'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113020316392352767</id><published>2005-10-24T22:19:00.000-03:00</published><updated>2005-10-24T22:23:09.730-03:00</updated><title type='text'>Este cuarto, antes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/DSC02695.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/320/DSC02695.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera parte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué hora es?&lt;br /&gt;- Supongo que las siete y media.&lt;br /&gt;- ¿Estás seguro?&lt;br /&gt;- Eso aparece en el reloj.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113020316392352767?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113020316392352767/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113020316392352767&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113020316392352767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113020316392352767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/este-cuarto-antes.html' title='Este cuarto, antes'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113020302070739172</id><published>2005-10-24T22:17:00.000-03:00</published><updated>2005-10-24T22:17:00.710-03:00</updated><title type='text'>Pensé que había olvidado esa parte del viaje</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Interludio y recuerdo&lt;/strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Mi problema no era descender hasta los inseguros abismos de ese barrio. Mi problema era regresar de aquel lugar.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Mientras me reclinaba en el asiento, y pensaba en la enorme distancia que debía recorrer, pasando por zonas iluminadas tenuemente, como recordándome el buen gusto y mi reputación, rememoré mi última defensa de la pornografía.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Su libertad de actuar, de hacer lo que les apetezca con su cuerpo y mi oportunidad de fotografiar, de llenarme los bolsillos del dinero malsano. En terrenos agrestes, en el cuerpo de una doncella desequilibrada, han florecido campos llenos de mierda. Como los que planté al subirme a este retorcido autobús. La cosecha incluye cuervos, y garrapatas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;De hecho, un parásito desvió mi atención. Estaba succionando la sangre de los pasajeros del vehículo. Era rubicundo, cojeaba y sinuosamente desplegaba un discurso lleno de epítetos sacrificados, como sufriendo. O lo que es peor, siendo sincero. El dinero lo corrompió, lo alienó por completo y ahora pasa junto a su olor nauseabundo a mi lado. Me estira su mano. Le deposito una mirada en su palma sucia. Me mira de reojo, como acelerando mi proceso de condena. Allá voy, le digo. Muérete, miserable, concluyo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;¿Qué les espera, por dinero?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113020302070739172?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113020302070739172/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113020302070739172&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113020302070739172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113020302070739172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/pens-que-haba-olvidado-esa-parte-del.html' title='Pensé que había olvidado esa parte del viaje'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-113009420612961138</id><published>2005-10-23T16:03:00.000-03:00</published><updated>2005-10-23T16:03:26.200-03:00</updated><title type='text'>Nueva es...</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La novedad&lt;/strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Dos cosas jamás me habían ocurrido en la vida. Olviden la primera, y concentrémonos en la segunda:&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Nunca, en toda la historia, había sido el único pasajero de una micro. Levanté el dedo. Apresté mis monedas. Lo saludé. No me respondió. Pagué. Me entregó un boleto. Miré. Nadie a la redonda. Me senté.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Una sensación de incomodidad me embadurnó completamente. No sabía si bastaba con olvidarme del asunto, o comenzar a ayudarle a recolectar nuevos viajeros. Podría vender ese espectacular bus, con asientos acolchados y reclinables, aire acondicionado, música personalizada (dependiendo del usuario) y &lt;em&gt;snacks &lt;/em&gt;para todos. Todo por trescientos pesos. ¿Tamaña maravilla, no?&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Pero finalmente deseché la posibilidad. Quizás debido a que subió un vendedor ambulante, lleno de bolsitas colorinches y sustancias desconocidas. - No gracias.- Le dije antes de que se aprestara a emitir su cántico serpentino. Ahí se esfumaron mis intentos humanitarios, y viajamos raudamente durante media hora.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Yo iba escuchando mi musiquita. Él, la suya. Éramos como dos líneas de tiempo estáticas. Él miraba hacia delante. Yo tenía tortícolis de tanto esperar ver a algún conocido. Esperaba encontrar a mi perro perdido.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Pero esa es otra historia. Por mientras, me quedo con el recuerdo de los buitres, con sus alas abiertas, ensimismados de tanto esperar, no sé qué, o para qué, entregados a la tranquilidad de ver sucumbir a sus próximas presas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-113009420612961138?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/113009420612961138/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=113009420612961138&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113009420612961138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/113009420612961138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/nueva-es.html' title='Nueva es...'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-112976211726229417</id><published>2005-10-19T19:48:00.000-03:00</published><updated>2005-10-19T19:52:47.836-03:00</updated><title type='text'>Cosechas...</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Prostitutas de neón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertar agotado de no dormir ni un instante más. Al anochecer que se acabó y que no volverá sino hasta la próxima puesta de sol. Luego, subir a un automóvil que me lleva al hospital, sin recordar el momento en que éste se detuvo y realmente tomé asiento. Jamás he tenido problemas para conciliar el sueño. Pero mis manos transpiran al mismo tiempo que las gotas enjugadas de la facial lluvia. Me siento ligeramente mareado. El examen debería resultar negativo. No he hecho nada demasiado distinto durante años. Quizás olvidé un detalle y el parpadeo de las luces de neón intenta avisarle a mi inconciencia que aún no se percata del error. Mientras tanto, los callejones desaparecen bajo el vidrio empañado que limpio una y otra vez. No sé si podré ver más allá de la frecuente lluvia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estos son sus resultados… ¿Señor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papel me parece tan delgado, o mis manos están demasiado húmedas; es probable que tenga frío. No es que me avergüence de mis reacciones, pero una respuesta triste me haría un ser triste. Y llorar en público es una de las pocas cosas que nunca he hecho en público: mi profesor de matemáticas no lo hacía y no he podido dejar de imitarlo. Así que salí a lavar mi cara en la llovizna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es tan sencillo atenerse a las consecuencias que un examen puede acarrear. Si las muestras de sangre siguieron el curso acostumbrado: pinchazo, análisis, certificado, todo debería andar a la perfección. Hay muchos casos en los cuales los papeles se han perdido o confundido entre sí o los milímetros sanguíneos se contaminaron con una jeringa infectada. He dormido tan poco que las posibilidades se enredan, se cruzan y se superponen. &lt;em&gt;Positivo&lt;/em&gt;. Hoy es un día en que no importa mucho lo que ocurra mañana, porque mañana significa creer en el tiempo y eso es, precisamente, lo que no tengo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre tanta confusión, creo que olvidé desenchufar la plancha que dejé sobre mi cama. Por allá se escucha la sirena de bomberos. Empieza, nuevamente, el movimiento acelerado de mi corazón y se repiten las palabras proféticas del profesor de matemáticas. &lt;em&gt;No te agites&lt;/em&gt;. Pero nadie podría detener las desesperaciones que imagino, justo en este momento. La plancha debió quemar mis frazadas, luego el colchón y más tarde arder sobre las llamas del catre de madera. Siempre me decía: &lt;em&gt;la madera se quema y se pudre, enciende hogueras&lt;/em&gt;. Eso era lo que estaba ocurriendo. Pero el hereje estaba muy lejos, como para sentir el calor que esa pira emanaba. De todas maneras, me causa terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo de ese fuego podría llegar hasta el papelito que certifica mi inexorable enfermedad. Podría calcinarlo y así dejar que los restos se esparzan por esta ciudad, para llegar a cada uno de sus rincones desconocidos para mí. O, en un arranque de generosidad con la cosa podrida, engullirme completamente; y así iluminar los televisores de mis conciudadanos, quemándome. Si asesino al cuerpo del delito, la miserable se morirá conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asfalto hierve luego de la llovizna de la mañana. La muchedumbre respira con dificultad, agitada por los vapores nauseabundos que exhalan sus propios miembros. Caminan con las manos apretadas, afirmando sus pertenencias como si se tratara de órganos vitales. Me cuesta respirar, estoy estremecido y emano incertidumbre; pero no tengo objetos que cuidar, se quemaron en un incendio, algún tiempo atrás. En realidad, los dejé olvidados cuando fui a conocer el resultado de un examen de sangre. &lt;em&gt;Pos&lt;/em&gt;&lt;em&gt;itivo&lt;/em&gt;, decía el papel. Y ahora estoy enjaulado, en medio de la muchedumbre y de mi confusión. Porque hubo una frase que siempre repetía el profesor de matemáticas: si alejas las posibilidades, manipulas el azar. Y eso fue lo que hice durante todos estos años. Evité el error, me alejé de los riesgos innecesarios y hoy llega el siglo nuevo y me descubre cínicamente casto y aparentemente puro de corazón. Pero enfermo también, demasiado lleno de suciedad: tengo inmundicia en mi cuerpo y no sé si propicié un desenlace así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final comenzó a manifestarse mientras el profesor de matemáticas le explicaba a su clase la manera de sumar. Nadie prestaba mucha atención, ninguno de los niños se mostraba interesado en calcular. Aquello no estaba dentro de las posibilidades que imaginó la noche anterior, y los sarcomas en su espalda tampoco lo estaban. Al verse sobrepasado, explotó. Los niños corrieron por doquier, asustados por el berrinche de un viejo mísero y agobiado. Luego, el profesor cayó al suelo y no recuerdo cómo relacioné los cuerpos perniciosos de aquellas mujeres con la ebullición de mi propia sangre.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;- Hágase estos exámenes, señor&lt;/em&gt;.- Sentenció un joven doctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me vi envuelto en una continua eclosión de ciclos: despertar agotado de no dormir un instante más, entregar mi brazo a la aguja penetrante y luego dormir y amanecer agobiado al esperar un resultado incierto, pero seguro. Los síntomas son oscuros; el insomnio y la transpiración multiplicada se declaran cuando camino entre las muchedumbres desconocidas. No saben la basura que transita en las calles. No lo podrían saber. El profesor de matemáticas tiene sus días contados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, la hoguera en mi morada se encargó de matar a las polillas que hubiesen quedado huérfanas. También quemó la pequeña caja que protegía mis recuerdos: carbonizó hasta a mi madre y asesinó a una mujer que solía enamorarse de un profesor de matemáticas lleno de castidad y pureza. Desde que estoy postrado en este catre de hospital, no extraño mi cuarto, ni las sábanas sucias ni las luces de neón. La muerte lo carcome todo, pero no es la causa de los temblores; tampoco lo es mi desconsuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/carlina1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/320/carlina1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-112976211726229417?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/112976211726229417/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=112976211726229417&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/112976211726229417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/112976211726229417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/cosechas.html' title='Cosechas...'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-112964129237001532</id><published>2005-10-18T10:14:00.000-03:00</published><updated>2005-10-19T19:42:41.210-03:00</updated><title type='text'>Una histeria de horror</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/escalera1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/320/escalera1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El galán estropeado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El único obstáculo entre su monedero y mis manos era una formidable obesa. Sus enormes brazos se movían con gruesos vaivenes, mientras las venas de sus protuberantes piernas se hinchaban hasta casi estallar. Tal como pequeños gusanos alargados, gordos en la mitad de su extensión, después de una lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo aparecía desproporcionado. Como incoherente. Mientras la rechoncha se alejaba, me la imaginé tratando de darme caza. Imposible, diría la mayoría. Así que boté el periódico que tenía ante mis ojos y de un salto me puse en su espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera creería que sería un trabajo sencillo. Pero cometí el mismo error que hizo caer tres de mis catorce dientes: olvidé que estaba borracho. Y lo recordé tan tarde que ya tenía a la gordinflona encima de mis humildes huesos. &lt;em&gt;¿Cómo te llamas? &lt;/em&gt;Preguntó la doncella. &lt;em&gt;Juan&lt;/em&gt;. Respondió el galán estropeado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así comenzó nuestra historia de amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-112964129237001532?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/112964129237001532/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=112964129237001532&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/112964129237001532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/112964129237001532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/una-histeria-de-horror.html' title='Una histeria de horror'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17976091.post-112959680569237433</id><published>2005-10-17T21:53:00.000-03:00</published><updated>2006-02-16T20:42:33.300-03:00</updated><title type='text'>Pie inicial</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El viejo que moría de calor y los transeúntes que querían que sucumbiera, y la mujer del cuento.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   En un pestañeo, los colores se transformaron en una interminable mezcla de zumbidos y vaivenes agotadores. Tanto, que terminé arrojado en la mitad de la acera. Mi espalda torcida cedió. ¿Tenía nombre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Sus conciudadanos lo miraban, revisaban si valía la pena levantarlo o simplemente despreciaban a quien había sucumbido ante al calor de ese otoño infernal. Mientras tanto, desde la sien del importante señor corría una voraz lengua de sangre, oscura como la corbata que ya nadie podría ver, salvo uno de los transeúntes. Ese que se dijo: “¡Ese el extraño señor desconocido!”. El mismo que, a pesar de aquello, rápidamente desapareció entre la muchedumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y siguieron pasando las hordas de personas, a todas horas, especialmente en los momentos del trabajo. El hombre, recordaba, era una colmena de abejas que caminaban, o de hormigas incesantes que jamás dejarían de pensar en conjunto. Todos para uno, y uno para todos, por lo que hoy soy menos que un hombre, y menos que un animal, y menos que el suelo de asfalto en que me enredo temblorosamente, a pasos que me aprisionan hacia el fondo de la tierra, o el cemento. Y lloraré, porque apenas me pisotean siento su desprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   No importo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Finalmente, o como un nuevo inicio, volví a pensar que el ser humano estaba vivo. Lo digo, porque no me atrevería a tocar a una persona muerta. Puedo ser enjuiciada por asesinato, o como cómplice del sádico infeliz que le robó la vida al misterioso viejo ignoto. Pero ahí estaba limpiándole la sangre al vejete, estropeándome el vestido sin saber por qué lo permitía. O qué es lo que no dejaba correr. Sí, era la muchedumbre que se reunía en círculos exactos alrededor de nosotros, era el gentío el que no me dejaba escapar, ni olvidar el moribundo sin un enorme peso en mi cabeza. Además, quedaba poco espacio para que el hombre recuperara el aliento. A pesar de aquello, ahí está, de pie, y todos aplauden cínicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Casi escandalosamente, otra vez, la incesante cadena de personas avanza, el viejo se pone el sombrero, agradece a su redentora y la silueta encorvada desaparece entre el gentío. Yo, arreglo mi vestido. Y lo sigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/1600/cementerio.0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6578/1693/400/cementerio.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17976091-112959680569237433?l=gadolin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gadolin.blogspot.com/feeds/112959680569237433/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17976091&amp;postID=112959680569237433&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/112959680569237433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17976091/posts/default/112959680569237433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gadolin.blogspot.com/2005/10/pie-inicial.html' title='Pie inicial'/><author><name>gadolín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15973739933567844885</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
